Venta de Doe Run: La espera desespera I (comentario)

Autor: Walter Alejandro

9 de julio del 2015

Como se recuerda, el 28 de julio del 2009, el entonces presidente Alan García anunció la cancelación de la licencia de funcionamiento del Complejo Metalúrgico de La Oroya (CMLO); y al siguiente mes, Doe Run Perú (DRP) se declaró en insolvencia ante INDECOPI. Desde aquel año, la situación económica de la población de La Oroya se vio drásticamente afectada. Trabajadores y población solo aguardaban impacientes que de una vez por todas se concreta la venta de los activos de DRP, esto es el CMLO y la mina Cobriza.

En junio de este año, al modificarse el cronograma de venta, trabajadores y organizaciones sociales reiniciaron su protestas, y amenazan que no se detendrán hasta el reinicio de las operaciones del Complejo. De acuerdo a este nuevo cronograma, en agosto debe conocerse al nuevo propietario de DRP.

En el fondo de lo que se trata es evitar (parafraseando a Anthony Bebbington) el pacto Faustiano. Vale decir, que por un lado se reactive el Complejo y la economía de La Oroya, y por otra parte se siga contaminando el ambiente y afectando la salud de la población. Por eso hace bien el MINEM en tomarse su tiempo para evaluar cuidadosamente el Instrumento de Gestión Ambiental Correctivo (IGAC) presentado por Profit, administrador temporal de DRP.

¿Qué importancia tiene el IGAC? Debe recordarse, que además las modificaciones, DRP logró en tres oportunidades la ampliación del  plazo de culminación de su PAMA. Pero finalmente no cumplió con lo más importe, la construcción de la planta del circuito de cobre.

Ahora, con la nueva normatividad, el IGAC pasaría a sustituir el PAMA. El objetivo de este instrumento de gestión ambiental es mitigar y corregir progresivamente los impactos ambientales que son generados por la actividad minero-metalúrgica. Por lo que este IGAC debe contar con su respectivo Plan de Manejo Ambiental que contenga las acciones de prevención y mitigación ambiental, monitoreo ambiental, acciones de contingencia, cierre y post cierre. Más claramente, en este IGAC se debe determinar las acciones y proyectos, el cronograma de ejecución y los montos de inversión a fin de que las operaciones del CMLO se adecuen a los estándares ambientales exigibles.

El nuevo propietario de DRP tendría que hacer una inversión de US$768 millones. US$200 millones para la construcción del circuito de cobre y US$568 millones para la adecuación del CMLO al nuevo estándar de calidad ambiental (ECA) de aire, esto según estimados de la anterior administradora de DRP,  Right Business.

La última semana de junio, Profit levantó las 177 observaciones formuladas a su IGAC. El MINEM aseguró que la evaluación de estas observaciones en modo alguno modificará el cronograma de venta de DRP. Vale la espera si con ello se reactiva la economía de La Oroya y se acaba paulatinamente con la contaminación.

Foto: www.rpp.com.pe 

 

 

 

 

 

 

Relacionados