Mitosis en el Sute

Autor: Regiones

29 de abril del 2014

Por: Carlos Bolaños

Tras el fallido paro del Sute – Junín, gremio magisterial de la región, el mismo que respondía a la convocatoria nacional efectuada por el CEN (Comité Ejecutivo Nacional del SUTEP), en manos de Patria Roja, el dirigente de la provincia de Huancayo, Héctor Sinchi Crispín manifestó que en nuestra región,  a comparación de las demás a nivel nacional, se daba el fenómeno del fraccionamiento, en más de cuatro partes, de este gremio de trabajadores en la Educación.

Este dirigente reconoce lo que todos sabemos: que a nivel nacional el Sutep está dividido en dos, hecho que lo ha debilitado hasta neutralizarlo frente al gobierno; sin embargo, en la región Junín esta crisis de unidad llega a su máxima expresión con la cantidad de facciones que tenemos para el gusto de cada dirigentillo. A modo de explicación, Héctor Sinchi manifiesta que es por la ubicación estratégica de nuestra región, porque cuando en esta parte central del país se realiza una medida de fuerza contundente, “la paralización esta garantizada a nivel nacional”; mientras que, si sucede lo contrario constantemente, se tiene como resultado la peor crisis que esta viviendo el gremio docente local.

La tesis que maneja el dirigente podría resultar válida hasta cierto punto pero, quienes ven de cerca esta polarización, advierten los claros intereses de grupo, determinado por el tinte político de cada dirigentillo, para hacerse de la dirigencia local; al no lograrlo, fraccionan esta organización a su medida. En ese sentido, como si se tratar de una mitosis (división de una célula madre para dar lugar a otras células) el Sute – Conare (Comité Nacional de Reorientación y Reconstrucción) es la facción que, contradictoriamente, mas facciones ha generado para el gremio; resultando una broma de mal gusto para el universo docente y para la sociedad, los llamados a la “unidad” que efectúan los dirigentes de cada una de las facciones. 

Echarle la culpa al gobierno, de haber generado este divisionismo, parece también una excusa infantil para ocultar la mediocridad, bajeza y egoísmo de quienes se erigen como los legítimos dirigentes de un gremio que, hace rato, ha perdido legitimidad social.

 

 

 

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